Viajes, Gastronomía9-2-2008 1:58

Como quiera que dentro de poco más de un mes estaré haciendo de anfitriona por Andalucía para una buena amiga, y como me preocupa que la Alhambra y la paella no le gusten tanto como a mí Pavlosk y los blini, aquí me tenéis dando vueltas sobre cómo compatibilizar las visitas con las procesiones omnipresentes esa semana y la comida española con la cuaresma rusa.

Y dándole vueltas a eso, me acordé de esto otro. Una de las cosas que recuerdo con cariño es la ensaladilla «rusa». Pero la «rusa, rusa», no el mazacote de mayonesa con guisantes y huevo al que estaba acostumbrada. La ensalada Оливье (Olivier, por el cocinero francés que la inventó en un restaurante de Moscú) es mucho más ligera que la de aquí, con menos mayonesa. Tiene también patatas, guisantes, huevo y un poco de zanahoria, aunque el atún se convierte en carne de ternera y se le añaden pepinillos frescos. Las gambas, el pimiento y las mentirijillas de cangrejo brillan por su ausencia, gracias a dios. La mayonesa tiene otra consistencia, es parecida a un aliño para la ensalada.

Éste es el aspecto que tiene:

Olivier

Puedo asegurar que no tiene nada que ver con cualquier otra ensaladilla que hubiera probado hasta entonces. Miento. Se parece mucho mucho a cierta sałatka polaca, aunque allí sienta bastante mal que se le llame «rusa» :). Una receta que no investigué fue la de los filetes rusos, aunque a los pocos días de estar allí comí algo que era clavadito a lo aquí se llama filete ruso: una mezcla entre la forma de una hamburguesa y la de una albóndiga.

Tengo mono de viajar :(.

Internet6-2-2008 18:57

Los pocos lectores asiduos a este blog deberían conocer ya La segunda parte, blog bastante más recomendable que esta mísera libretucha de anotaciones que tenéis a bien visitar :). Y es que un post escrito por mortiziia no tiene jamás desperdicio, ni en la forma, ni en el fondo. Pues bien, a través de ella me llega este meme, una de esas amenazas del mundo blogueril que ya creía haber descartado. Temo al meme por dos motivos: porque deben ser reenviados a otros y porque implican hablar de sí mismo en público. Lo primero lo llevo bastante mal, pues, por algún motivo estúpido, me trae recuerdos adolescentes que prefiero olvidar; lo segundo, aún peor, porque no suelo estar dispuesta a airear tan a la ligera preguntas memas, como por ejemplo, cuándo lloré por última vez o de qué color llevo ciertas prendas.

Peero… No siempre es fatídica la recepción de un meme; yo le veo cierto interés, siquiera como una suerte de divertimento entre amigos, conocidos, o lo que sea. Como los visitantes aquí son pocos, y los que se paran, aún menos, compartiré con vosotros algunas de mis manías. Abreviando: que me toca contestar y allá voy.

Un meme siempre tiene unas indicaciones sencillas que hay que seguir. Las de éste son las siguientes:

  1. Escribe una entrada acerca de la nominación.
  2. En ella, debes enlazar a la persona que te ha nominado y explicar las reglas.
  3. Cuenta seis manías, costumbres, rarezas o tics nerviosos, dado el caso, que tengas.
  4. Nomina a otras tres personas para que hagan lo mismo en sus respectivos blogs, enlazando a estos.
  5. Comunica a estas tres almas de cántaro que han sido nominadas mediante un mensaje público en sus blogs.

Sin más preliminares:

  1. Me gusta organizar mi tiempo hasta el último detalle, si bien últimamente hay muy poco -o quizás demasiado- que organizar. Para esta tarea soy paciente y constante: apunto el número de horas que dedico a mis quehaceres y después extraigo conclusiones sobre mi productividad, costumbres, y cosas varias. Esta manía mía no se limita al tiempo: suelo anotar observaciones inútiles como el número de personas seseantes en una reunión, el número de pañuelos palestinos en el autobús, la proporción de informáticos miopes, etc.

  2. Generalicemos: no me gustan los adolescentes. Creo que los niños deberían pasar a ser adultos sin pasar por ese odioso trámite entre medias. Si me cruzo con una bandada bullanguera de adolescentes quinquis, me encojo contra la pared contraria o me cambio de acera.

  3. Igual que Marlowe se tocaba la oreja y Napoleón se metía la mano en el pecho, yo suelo jugar con mi patilla derecha; parece inofensivo, pero cuando me estreso, se vuelve bastante compulsivo…

  4. Soy terriblemente desordenada para la mayoría de las cosas, pero no en lo que respecta a libros y discos. He definido una relación de orden total no estricto para cada uno de estos dos conjuntos, y siempre siempre siempre encuentro lo que quiero. Si un libro no cabe en su sitio, no lo meto donde quepa, sino que reorganizo la colección entera para que entre donde le toque.

  5. Tengo las uñas muy cortas, tanto, que cuando era pequeña pensaban que me las comía (cosa que nunca he hecho). Esto es herencia de mi pasado violinista, no soporto las uñas largas.

  6. Por último, yo también odio hablar por teléfono. Si llaman al fijo y sé que no es para mí, remoloneo; si llaman al móvil, hago de tripas corazón y lo cojo. Lo de llamar a alguien «para hablar» no va conmigo, pero voy superando esta fobia, sé que no me conviene.

¿Y a quién nomino yo ahora? Voy a romper el último punto del meme. Tú que me visitas y tienes un blog, que sabes que te leo en la sombra, anímate a rellenarlo y me darás una pequeña alegría :).

Informática20-1-2008 12:28

Así está mi cerebro, pero sin el simulado. Y eso que ha tenido tiempo de enfriarse un poco a lo largo de este fin de semana… Este post se gestó en estado de ebullición cerebral pero, ya que estaba escrito, publiquémoslo.

Esto del recocido es una de las metáforas curiosas que reinan en el mundo de la metaheurística; no es la única, comparte protagonismo con los algoritmos genéticos, los cúmulos de partículas y las colonias de hormigas…

Traducido también como enfriamiento simulado, el simulated annealing consiste en imitar el proceso del recocido industrial: se calienta un metal y se enfría lentamente para que las moléculas tengan tiempo de configurarse óptimamente; por lo visto, los cristales que se forman así son más perfectos y se reduce la energía interna. Esta idea inspira, en pocas palabras, un algoritmo que busca un valor lo más cercano posible al óptimo global de una función.

La manera más simple de buscar el óptimo podría ser aplicar búsqueda local a partir de una solución cualquiera. Imaginemos una función que queremos, por ejemplo, minimizar; elegimos un valor al azar, y nos dejamos caer siguiendo menos el gradiente hasta alcanzar un mínimo y quedar parados en un valle. ¿Cuál es el problema? Que lo más seguro es que acabemos en un mínimo local, si no tenemos la suerte de elegir caer por la pendiente adecuada.

Ahora imaginemos que estamos aplicando búsqueda local pero que, de vez en cuando, elegimos soluciones «peores», es decir, que no minimizan la función. Esto haría que pudiéramos saltar montañas enteras, para acabar en un valle mucho más profundo que en el que nos encontramos. El problema es ahora que saltar mucho puede ser también perjudicial, pues el algoritmo no se centra en mejorar exhaustivamente una solución, que es al fin y al cabo el objetivo de todo esto, conseguir un mínimo lo suficientemente bueno. ¿Qué se hace? Aquí entra en juego el recocido. Se usa un parámetro, llamado metafóricamente temperatura, que va descendiendo, es decir, enfriándose. Cuando la temperatura es alta, hay también una alta probabilidad de aceptar soluciones en principio «malas»; cuando es baja, la probabilidad de aceptar una solución peor es casi nula. Lo normal es que la probabilidad de aceptar una solución siga una distribución de Boltzmann; a efectos prácticos, significa que dicha probabilidad desciende exponencialmente.

Supongamos que la bola verde marca la solución inicial, que vamos mejorando a lo largo de la flecha 1; sin embargo, en un momento dado decidimos aceptar la solución que está arriba del todo, de calidad pésima si lo que queremos es minimizar. Sin embargo, esta solución nos lleva a un mínimo mejor que el que nos esperaba por el otro camino, con lo que quedaríamos más contentos que unas pascuas cuando termine de ejecutarse el algoritmo.

Simulated annealing

Y esto es todo, aquí acaba el primer capítulo de metaheurísticas divulgativas.

Vicisitudes12-1-2008 19:18

Cuántas veces habré tenido que escuchar lo contentos que tenemos que estar por vivir en Málaga. Parece que cada día deberíamos dar gracias a la providencia, pues no hay sitio donde se coma y se viva mejor que aquí. Lo mejor es que no lo dicen de boquilla: según esta encuesta del Eurobarómetro, los malagueños son los españoles más satisfechos de vivir en su ciudad, hasta un 96% está de acuerdo en que esto es jauja. Deben estar en la gloria con su Semana Santa, su Feria, sus prístinas playas y a saber cuántas cosas más. Se deben haber habituado ya a paisajes como éste, que por otra parte, son de lo más corriente:

Heimat percudida

Tengo paisanos que no tienen inconveniente en subir latas de cervezas a las laderas de Gibralfaro, pero que una vez vacías, no atinan a bajarlas y tirarlas a una papelera o un contenedor. No sabía que las latas pesaran menos cuesta arriba y llenas que cuesta abajo y vacías. Lo mismo se repite en la parada cabecera de la universidad y en la parada del Parque Tecnológico, es un fenómeno muy extendido por toda esta ciudad. Debo parecer un bicho raro, quejándome porque me asquea salir a la calle y ver la acera llena de mugre, cartones y restos de comida. Propongo una multa de 100 euros por cada «accidente», y subirla 10 euros por cada semana que pase sin pagar; la gente es puerca y no aprende de otra manera. Pero tranquilos, que nunca me veréis de alcaldesa…

Libros31-12-2007 21:18

Hoy quería escribir sobre la frustración que se siente cuando se terminan ciertos libros; entendámonos, algunos lectores somos así: leemos con ansiedad y avidez, a toda velocidad, queremos saberlo todo sobre nuestra historia y claro, cuanto antes, mejor; aunque tengamos otras cosas que hacer, nos decimos que no pasa nada por aplazarlas media hora más o hasta el próximo capítulo, aunque luego se conviertan en tres horas o cientos de páginas. Pero cuando la historia acaba, nos queda una sensación de vacío, de «¿y ahora qué?», y nos prometemos que vamos a releerlo en un par de meses, en cuanto la historia se haya desvanecido un poco de nuestra mente.

Quería escribir un articulillo insignificante sobre eso, pero nada más empezar, me he dado cuenta de que aquello empezaba a sonar vagamente familiar; al momento, era extremadamente familiar. Y me acordé. Es el primer capítulo de La historia interminable, la parte roja, la que más me gusta. En mi edición, cosa que no sé si será común a todas, la parte del mundo «real» está escrita en caracteres rojos, y la de Fantasía, en color verde. En el primer capítulo es presentado Bastián Baltasar Bux, el niño con el que supongo que todos los niños excéntricos nos hemos identificado alguna vez. Y los párrafos en cuestión dicen así:

Quien no haya pasado nunca tardes enteras delante de un libro, con las orejas ardiéndole y pelo caído por la cara, leyendo y leyendo, olvidado del mundo y sin darse cuenta de que tenía hambre o se estaba quedando helado…

Quien nunca haya leído en secreto a la luz de una linterna, bajo la manta, porque Papá o Mamá o alguna otra persona solícita le ha apagado la luz con el argumento bien intencionado de que tiene que dormir, porque mañana hay que levantarse tempranito…

Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas, porque una historia maravillosa acababa y había que decir adiós a personajes con los que había corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y rezado, y sin cuya compañía la vida le parecería vacía y sin sentido…

Quien no conozca todo eso por propia experiencia, no podrá comprender probablemente lo que Bastián hizo entonces.

Y todo esto venía a cuento de El retrato de una dama, cuyas páginas han volado entre mis dedos en unos días. No sospechaba que fuera a engancharme: había visto en algún momento imágenes de la película y no me habían atraído nada; ahora lo único que lamento es que me hayan obligado a ponerle a Isabel Archer la cara de Nicole Kidman. Lo de John Malkovich lo llevo bastante mejor :)

Vicisitudes23-12-2007 21:43

A pesar de mi nulo espíritu navideño –en mi caso, por no haber, no habrá ni regalos–, rescato esta foto de hace cuatro años para desearos Feliz Navidad a los que la celebréis y óptimas vacaciones a los que las disfrutéis.

Portal de Belén

Por mi parte, será el primer día de Nochebuena que me pasaré trabajando. Después del Jueves Santo de este mismo año, tampoco es novedad…

Música15-12-2007 0:40

Quién pille este minipost a tiempo tendrá la suerte de poder escuchar parte del Concierto para violín de Beethoven tocado por Joshua Bell con la Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart.

Escuchar en Bayern 4 Klassik 

P.S. Y aún ni ha llegado a la cadencia (¿cuál tocará?)… sólo por escuchar esto ya ha merecido la pena el día. 

P.P.S. Ni Kreisler, ni Joachim, ni arreglos de Heifetz… cadencia propia. 

Viajes2-12-2007 17:08

Escrito tiempo atrás, en Alemania. Conservado durante meses entre otros borradores que nunca vieron la luz.

Hace meses decidí que, si alguna vez vivía en Berlín, me abonaría por 20 euros a los museos estatales de la ciudad; lo mismo pensé en París, donde el abono del Louvre para jóvenes es incluso más barato. Es simplemente algo a lo que en mi tierra nunca hemos tenido acceso; allí podías contentarte con la excursión anual al Aula del Mar (habrá quién sepa lo que es), a ver todos los años las mismas mandíbulas de tiburón, y en cambio en Berlín veía a los niños completando cuestionarios sobre el altar de Pérgamo. C’est comme ça

Sin embargo, cada vez que visito uno de estos lugares, me frustra saber poquísimo o nada sobre las gentes que esculpieron aquellas figuras, que grabaron aquellas tablillas… Y esto es especialmente grave cuando se trata de los pueblos mesopotámicos. ¿Son de la misma época los Inmortales y la Puerta de Ishtar? ¿Cómo sitúo a Hammurabi y a Nabucodonosor? ¿Qué lengua se hablaba en Mitanni?

Aclarar someramente estas dudas es la motivación de este breve resumen, que tendrá más de un error y muchísimas inexactitudes.

  • Sumerios: esta gente se pierde en la noche de los tiempos; vivieron en la zona sur de Mesopotamia (desembocadura del Tigris y el Éufrates) entre los años 5300 y 2000 a.C. ¡Siglos LIV y XXI a.C.! Según mis pocas fuentes, su lengua no era semita ni indoeuropea (una de sus características curiosas es que era aglutinante, como el japonés, el vasco o el suajili), y no se sabe de dónde llegaron. El nombre propio que más me suena relacionado con ellos es el del héroe legendario Gilgamesh.

  • Acadios: estas gentes eran semitas, que cobran protagonismo en Mesopotamia entre los siglos XXIV y XXII a.C. El más conocido de los acadios es seguramente el rey Sargón.

  • Gutis: pueblo de los montes Zagros, en el este de Irán, que destruyó el Imperio Acadio y se hizo con el poder entre los siglos XXIII y XXII a.C. Algunos de sus desconocidos reyes son Inkishuc (el primero) y Tirigan (el último). Se sospecha que su lengua pudo ser indoeuropea, pero realmente se sabe muy poco sobre sus orígenes.

  • Amorreos: eran también semitas, y se convirtieron en reyes de Babilonia entre los siglos XXI y XIX a.C. Su figura principal es Hammurabi.

  • Elamitas: otros que no eran semitas ni indoeuropeos. Vivieron en lo que hoy es la parte occidental del sur de Irán, entre los siglos XXVIII y VII a.C., aunque no llegó su siglo de oro hasta el XII a.C. El rey estrella de Elam parece ser Shutruk-Nahhunte, al que desconozco por completo.

  • Asirios: semitas, que vivieron en la zona norte del Tigris y el Éufrates entre los siglos XVIII y VII a.C. Su último rey fue Asurbanipal, y una de las ciudades claves, Nínive. Otros gobernantes asirios con nombre sonoro son Asurnasirpal y Salmanasar. Estuvieron sometidos a Babilonios, Hititas, Hurritas, hasta que formaron un poderoso imperio propio. Fueron destruidos por los medas (al menos de ellos fue el golpe de gracia).


  • Cabeza asiria

    Cabeza de toro androcéfalo asirio (Louvre).

  • Hurritas: uno de los pueblos más misteriosos, de ellos se sabe muy poco. No eran de cultura semita ni indo-europea, su lengua era aglutinante y ergativa (lo del ergativo es algo que todavía me cuesta entender…), y se establecieron en el norte de Mesopotamia entre los siglos XXII y XIV a.C. El estado más importante que fundaron fue Mitanni, destruido por hititas y asirios. Una curiosidad destacable es la conservación de la correspondiencia entre un rey hurrita de Mitanni, Tushratta, y los faraones Amenhotep III y Ajenatón; dichas cartas fueron encontradas en Amarna, una ciudad del Alto Egipto. A mí me resulta increíble que hubiera correspondencia entre estados tan distantes. Algunos dicen que son antepasados de los kurdos (aunque estos son de lengua indo-europea) y/o de algunos pueblos caucásicos.


  • Esfinge

    Esfinge de la tumba de Amenhotep III (junto al Nevá, San Petersburgo).

  • Hititas: eran indoeuropeos, y ocuparon la región central de Asia Menor entre los siglos XVIII y XII a.C. Su lengua es la lengua indoeuropea más antigua que haya podido ser descifrada.

  • Casitas: volvemos a Babilonia, donde reinaron entre el XVI y el XII a.C., aunque se mencionan por primera vez en el XVIII a.C., cuando se enfretaron a la vieja Babilonia de Hammurabi. Fueron derrotados por los elamitas. Su lengua no se conoce más que por palabras sueltas en escritos de otros pueblos, aunque se sospecha que no era semita ni indoeuropea. Sabrás que estás viendo algo casita si aparecen nombres como Kadashman o Kashtiliash.

  • Caldeos: éstos eran semitas, y a pesar de su conocido nombre, el término "caldeo" se refiere sólo a Babilonia entre los años 626 a.C. y 539 a.C., años en los que estuvo bajo la dinastía caldea. Su reprentante más internacional es Nabucodonosor II, que mandó construir la Puerta de Ishtar.


  • Leones de la Puerta de Ishtar

    Leones babilonios de la Puerta de Ishtar (Museo de Pérgamo).

  • Medas: están muy relacionados con los persas, hasta el punto de que muchas veces se nombran como si fueran lo mismo; eran también de lengua irania (por tanto, indoeuropea). Aparecen en la historia en el siglo IX a.C. y construyeron un gran imperio que pasamos a llamar Imperio Persa cuando el rey Ciro (persa) se rebeló contra su abuelo Astiages (meda). Eso fue en el siglo VI a.C.

  • Persas: inconfundibles. Son aquellos Ciro, Darío, Jerjes, Artajerjes y compañía, de la dinastía aqueménida, que dominaron oriente próximo entre 559 y 330 a.C. Los conocemos también por sus enfretamientos con los griegos en las Termópilas, Maratón, o Salamina.

  • Escitas: son fáciles de identificar, y no se pueden confudir con los pueblos de Mesopotamia (y aledaños) que los preceden en esta lista. Eran pastores nómadas, de lengua irania, y parece que llegaron de las estepas del Asia Central, para "asentarse" en lo que hoy es el sur de Rusia y Ucrania, en zona norte del Mar Caspio y del Cáucaso. Las primeras referencias los sitúan en torno al siglo VII a.C., y su nombre aparece mucho después mezclado entre los de los hunos, germanos, y demás, que se salen ya de este breve documento :).

  • Partos: son escitas que se asentaron en la región de Partia, lo que hoy es Irán; allí formaron un reino que se considera heredero del Imperio Persa (aqueménida), en el siglo III a.C. Temporalmente, convivieron con los romanos, hasta que en el siglo III el último rey parto fue asesinado (y comienza entonces el Imperio Persa, versión sasánida). Su figura más conocida es el rey Mitrídates el Grande, que en torno a 100 a.C. luchó contra Sila y Pompeyo.

Respondiéndome a mis preguntas, creo que ahora podría decir que la puerta de Ishtar es un poco anterior a los Inmortales persas (diría que menos de 100 años, pero todo esto me resulta aún confuso), y que entre Hammurabi y Nabucodonosor II corren bastante más de mil años, casi nada.

Universidad30-11-2007 17:44

No es del todo cierto que no tenga tiempo para escribir (aunque casi, casi…), pero después de pasarme las mañanas en la empresa y las tardes con el proyecto, no me queda vista para seguir mirando más horas la pantalla de un ordenador, ni espacio para pensar en cosas distintas a «¿sabes que Oracle 10g tiene papelera de reciclaje?». Y eso no entra en mi categoría de asuntos blogueables. De todas formas, el principal motivo para que este blog probablemente hiberne es la falta de lo que vulgarmente se conoce como tiempo libre.

Para qué decir más: cada día tengo un rato de ocio… ¡en el autobús! Y escuchando conversaciones ajenas: sí, penoso. Hoy han sido unas muchachas ¿de 18 años?, quizás en su primer año en la Universidad, que comentaban en el 20 la hora hasta las que las dejan salir sus padres y sus affaires amorosos más bien preadolescentes. Hablaban notoriamente alto, que conste. El otro día me entretuve escuchando a unos erasmus comentando el frío que pasan en Málaga (no podía estar más de acuerdo, en los pisos se hiela uno). Y unos días después unas chicas, quizás inglesas, con una conversación a voces del tipo «we got really drunk last night!». Otros días hay que conformarse con intentar pillar algún «jarashó» (el 3 y el 1 lo cogen muchas rusas).

Y a todo esto, esta mañana he hipotecado mi futuro para los próximos seis meses (así, a ojo), entregando un anteproyecto que me mantendrá vinculada a ciertos temas en los días por venir. Dejando aparte miedos del tipo «¿seré capaz?» o «¿haré algo decente?», estoy encantada con el tema del proyecto.

Por cierto, 0,75 por una impresión en color.  ¡0,75! Y el dibujito no ocupaba más de una décima parte de una página A4. Eso sí, una impresión de calidad suprema, qué suavidad del papel, qué nitidez, qué fuentes tan estilizadas… Qué ruina si finalmente se me cuelan demasiadas imágenes en color en la memoria. En fin, es un riesgo todavía tan lejano…

Internet, Viajes, Alemania10-11-2007 14:31

Hace unas semanas me contactó la guía Schmap a través de mi cuenta en Flickr, para incluir una de mis fotos de Frankfurt en su guía de viajes en línea. Es un bonito truco para tener a su disposición miles de fotos gratis: no te pagan nada, claro, pero ponen tu nombre y un enlace: ¿les vas a decir que no? xD Como a mí me da más bien igual, aquí está el resultado: la foto original a la izquierda, incluída en la guía a la derecha, y el enlace original para curiosos.

Eiserner Steg       Pantallazo-Frankfurt

P.S. Lástima que Frankfurt no esté entre mis ciudades favoritas, ni que la foto me parezca especialmente buena. Si no, hubiera sido un flashback bastante más agradable.

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