Como quiera que dentro de poco más de un mes estaré haciendo de anfitriona por Andalucía para una buena amiga, y como me preocupa que la Alhambra y la paella no le gusten tanto como a mí Pavlosk y los blini, aquí me tenéis dando vueltas sobre cómo compatibilizar las visitas con las procesiones omnipresentes esa semana y la comida española con la cuaresma rusa.
Y dándole vueltas a eso, me acordé de esto otro. Una de las cosas que recuerdo con cariño es la ensaladilla «rusa». Pero la «rusa, rusa», no el mazacote de mayonesa con guisantes y huevo al que estaba acostumbrada. La ensalada Оливье (Olivier, por el cocinero francés que la inventó en un restaurante de Moscú) es mucho más ligera que la de aquí, con menos mayonesa. Tiene también patatas, guisantes, huevo y un poco de zanahoria, aunque el atún se convierte en carne de ternera y se le añaden pepinillos frescos. Las gambas, el pimiento y las mentirijillas de cangrejo brillan por su ausencia, gracias a dios. La mayonesa tiene otra consistencia, es parecida a un aliño para la ensalada.
Éste es el aspecto que tiene:
Puedo asegurar que no tiene nada que ver con cualquier otra ensaladilla que hubiera probado hasta entonces. Miento. Se parece mucho mucho a cierta sałatka polaca, aunque allí sienta bastante mal que se le llame «rusa» :). Una receta que no investigué fue la de los filetes rusos, aunque a los pocos días de estar allí comí algo que era clavadito a lo aquí se llama filete ruso: una mezcla entre la forma de una hamburguesa y la de una albóndiga.
Tengo mono de viajar :(.














