Libros31-12-2007 21:18

Hoy quería escribir sobre la frustración que se siente cuando se terminan ciertos libros; entendámonos, algunos lectores somos así: leemos con ansiedad y avidez, a toda velocidad, queremos saberlo todo sobre nuestra historia y claro, cuanto antes, mejor; aunque tengamos otras cosas que hacer, nos decimos que no pasa nada por aplazarlas media hora más o hasta el próximo capítulo, aunque luego se conviertan en tres horas o cientos de páginas. Pero cuando la historia acaba, nos queda una sensación de vacío, de «¿y ahora qué?», y nos prometemos que vamos a releerlo en un par de meses, en cuanto la historia se haya desvanecido un poco de nuestra mente.

Quería escribir un articulillo insignificante sobre eso, pero nada más empezar, me he dado cuenta de que aquello empezaba a sonar vagamente familiar; al momento, era extremadamente familiar. Y me acordé. Es el primer capítulo de La historia interminable, la parte roja, la que más me gusta. En mi edición, cosa que no sé si será común a todas, la parte del mundo «real» está escrita en caracteres rojos, y la de Fantasía, en color verde. En el primer capítulo es presentado Bastián Baltasar Bux, el niño con el que supongo que todos los niños excéntricos nos hemos identificado alguna vez. Y los párrafos en cuestión dicen así:

Quien no haya pasado nunca tardes enteras delante de un libro, con las orejas ardiéndole y pelo caído por la cara, leyendo y leyendo, olvidado del mundo y sin darse cuenta de que tenía hambre o se estaba quedando helado…

Quien nunca haya leído en secreto a la luz de una linterna, bajo la manta, porque Papá o Mamá o alguna otra persona solícita le ha apagado la luz con el argumento bien intencionado de que tiene que dormir, porque mañana hay que levantarse tempranito…

Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas, porque una historia maravillosa acababa y había que decir adiós a personajes con los que había corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y rezado, y sin cuya compañía la vida le parecería vacía y sin sentido…

Quien no conozca todo eso por propia experiencia, no podrá comprender probablemente lo que Bastián hizo entonces.

Y todo esto venía a cuento de El retrato de una dama, cuyas páginas han volado entre mis dedos en unos días. No sospechaba que fuera a engancharme: había visto en algún momento imágenes de la película y no me habían atraído nada; ahora lo único que lamento es que me hayan obligado a ponerle a Isabel Archer la cara de Nicole Kidman. Lo de John Malkovich lo llevo bastante mejor :)

Vicisitudes23-12-2007 21:43

A pesar de mi nulo espíritu navideño –en mi caso, por no haber, no habrá ni regalos–, rescato esta foto de hace cuatro años para desearos Feliz Navidad a los que la celebréis y óptimas vacaciones a los que las disfrutéis.

Portal de Belén

Por mi parte, será el primer día de Nochebuena que me pasaré trabajando. Después del Jueves Santo de este mismo año, tampoco es novedad…

Música15-12-2007 0:40

Quién pille este minipost a tiempo tendrá la suerte de poder escuchar parte del Concierto para violín de Beethoven tocado por Joshua Bell con la Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart.

Escuchar en Bayern 4 Klassik 

P.S. Y aún ni ha llegado a la cadencia (¿cuál tocará?)… sólo por escuchar esto ya ha merecido la pena el día. 

P.P.S. Ni Kreisler, ni Joachim, ni arreglos de Heifetz… cadencia propia. 

Viajes2-12-2007 17:08

Escrito tiempo atrás, en Alemania. Conservado durante meses entre otros borradores que nunca vieron la luz.

Hace meses decidí que, si alguna vez vivía en Berlín, me abonaría por 20 euros a los museos estatales de la ciudad; lo mismo pensé en París, donde el abono del Louvre para jóvenes es incluso más barato. Es simplemente algo a lo que en mi tierra nunca hemos tenido acceso; allí podías contentarte con la excursión anual al Aula del Mar (habrá quién sepa lo que es), a ver todos los años las mismas mandíbulas de tiburón, y en cambio en Berlín veía a los niños completando cuestionarios sobre el altar de Pérgamo. C’est comme ça

Sin embargo, cada vez que visito uno de estos lugares, me frustra saber poquísimo o nada sobre las gentes que esculpieron aquellas figuras, que grabaron aquellas tablillas… Y esto es especialmente grave cuando se trata de los pueblos mesopotámicos. ¿Son de la misma época los Inmortales y la Puerta de Ishtar? ¿Cómo sitúo a Hammurabi y a Nabucodonosor? ¿Qué lengua se hablaba en Mitanni?

Aclarar someramente estas dudas es la motivación de este breve resumen, que tendrá más de un error y muchísimas inexactitudes.

  • Sumerios: esta gente se pierde en la noche de los tiempos; vivieron en la zona sur de Mesopotamia (desembocadura del Tigris y el Éufrates) entre los años 5300 y 2000 a.C. ¡Siglos LIV y XXI a.C.! Según mis pocas fuentes, su lengua no era semita ni indoeuropea (una de sus características curiosas es que era aglutinante, como el japonés, el vasco o el suajili), y no se sabe de dónde llegaron. El nombre propio que más me suena relacionado con ellos es el del héroe legendario Gilgamesh.

  • Acadios: estas gentes eran semitas, que cobran protagonismo en Mesopotamia entre los siglos XXIV y XXII a.C. El más conocido de los acadios es seguramente el rey Sargón.

  • Gutis: pueblo de los montes Zagros, en el este de Irán, que destruyó el Imperio Acadio y se hizo con el poder entre los siglos XXIII y XXII a.C. Algunos de sus desconocidos reyes son Inkishuc (el primero) y Tirigan (el último). Se sospecha que su lengua pudo ser indoeuropea, pero realmente se sabe muy poco sobre sus orígenes.

  • Amorreos: eran también semitas, y se convirtieron en reyes de Babilonia entre los siglos XXI y XIX a.C. Su figura principal es Hammurabi.

  • Elamitas: otros que no eran semitas ni indoeuropeos. Vivieron en lo que hoy es la parte occidental del sur de Irán, entre los siglos XXVIII y VII a.C., aunque no llegó su siglo de oro hasta el XII a.C. El rey estrella de Elam parece ser Shutruk-Nahhunte, al que desconozco por completo.

  • Asirios: semitas, que vivieron en la zona norte del Tigris y el Éufrates entre los siglos XVIII y VII a.C. Su último rey fue Asurbanipal, y una de las ciudades claves, Nínive. Otros gobernantes asirios con nombre sonoro son Asurnasirpal y Salmanasar. Estuvieron sometidos a Babilonios, Hititas, Hurritas, hasta que formaron un poderoso imperio propio. Fueron destruidos por los medas (al menos de ellos fue el golpe de gracia).


  • Cabeza asiria

    Cabeza de toro androcéfalo asirio (Louvre).

  • Hurritas: uno de los pueblos más misteriosos, de ellos se sabe muy poco. No eran de cultura semita ni indo-europea, su lengua era aglutinante y ergativa (lo del ergativo es algo que todavía me cuesta entender…), y se establecieron en el norte de Mesopotamia entre los siglos XXII y XIV a.C. El estado más importante que fundaron fue Mitanni, destruido por hititas y asirios. Una curiosidad destacable es la conservación de la correspondiencia entre un rey hurrita de Mitanni, Tushratta, y los faraones Amenhotep III y Ajenatón; dichas cartas fueron encontradas en Amarna, una ciudad del Alto Egipto. A mí me resulta increíble que hubiera correspondencia entre estados tan distantes. Algunos dicen que son antepasados de los kurdos (aunque estos son de lengua indo-europea) y/o de algunos pueblos caucásicos.


  • Esfinge

    Esfinge de la tumba de Amenhotep III (junto al Nevá, San Petersburgo).

  • Hititas: eran indoeuropeos, y ocuparon la región central de Asia Menor entre los siglos XVIII y XII a.C. Su lengua es la lengua indoeuropea más antigua que haya podido ser descifrada.

  • Casitas: volvemos a Babilonia, donde reinaron entre el XVI y el XII a.C., aunque se mencionan por primera vez en el XVIII a.C., cuando se enfretaron a la vieja Babilonia de Hammurabi. Fueron derrotados por los elamitas. Su lengua no se conoce más que por palabras sueltas en escritos de otros pueblos, aunque se sospecha que no era semita ni indoeuropea. Sabrás que estás viendo algo casita si aparecen nombres como Kadashman o Kashtiliash.

  • Caldeos: éstos eran semitas, y a pesar de su conocido nombre, el término "caldeo" se refiere sólo a Babilonia entre los años 626 a.C. y 539 a.C., años en los que estuvo bajo la dinastía caldea. Su reprentante más internacional es Nabucodonosor II, que mandó construir la Puerta de Ishtar.


  • Leones de la Puerta de Ishtar

    Leones babilonios de la Puerta de Ishtar (Museo de Pérgamo).

  • Medas: están muy relacionados con los persas, hasta el punto de que muchas veces se nombran como si fueran lo mismo; eran también de lengua irania (por tanto, indoeuropea). Aparecen en la historia en el siglo IX a.C. y construyeron un gran imperio que pasamos a llamar Imperio Persa cuando el rey Ciro (persa) se rebeló contra su abuelo Astiages (meda). Eso fue en el siglo VI a.C.

  • Persas: inconfundibles. Son aquellos Ciro, Darío, Jerjes, Artajerjes y compañía, de la dinastía aqueménida, que dominaron oriente próximo entre 559 y 330 a.C. Los conocemos también por sus enfretamientos con los griegos en las Termópilas, Maratón, o Salamina.

  • Escitas: son fáciles de identificar, y no se pueden confudir con los pueblos de Mesopotamia (y aledaños) que los preceden en esta lista. Eran pastores nómadas, de lengua irania, y parece que llegaron de las estepas del Asia Central, para "asentarse" en lo que hoy es el sur de Rusia y Ucrania, en zona norte del Mar Caspio y del Cáucaso. Las primeras referencias los sitúan en torno al siglo VII a.C., y su nombre aparece mucho después mezclado entre los de los hunos, germanos, y demás, que se salen ya de este breve documento :).

  • Partos: son escitas que se asentaron en la región de Partia, lo que hoy es Irán; allí formaron un reino que se considera heredero del Imperio Persa (aqueménida), en el siglo III a.C. Temporalmente, convivieron con los romanos, hasta que en el siglo III el último rey parto fue asesinado (y comienza entonces el Imperio Persa, versión sasánida). Su figura más conocida es el rey Mitrídates el Grande, que en torno a 100 a.C. luchó contra Sila y Pompeyo.

Respondiéndome a mis preguntas, creo que ahora podría decir que la puerta de Ishtar es un poco anterior a los Inmortales persas (diría que menos de 100 años, pero todo esto me resulta aún confuso), y que entre Hammurabi y Nabucodonosor II corren bastante más de mil años, casi nada.

ecoestadistica.com