Me encanta lo fácil que es ir a estos acontecimientos aquí. No es casualidad que de las tres veces que se me han antojado (sí, reconozco mi culpa), en dos ocasiones haya conseguido entradas tan fácilmente. La vez anterior pedí entradas sólo una semana antes, y claro… no quedaban.

A pesar de tener justo ese día por la tarde una presentación (importante e inaplazable), saqué las entradas hace un mes pensando que no tendría la mala suerte de que fuera ese mismo viernes (ole yo, en vez de mirar el sitio donde lo tenía apuntado). El caso es que las entradas estaban compradas, y la carrera para llegar en diez minutos desde la estación de Stuttgart al teatro fue memorable. Jamás 750 metros fueron tan largos. Luego escaleras arriba, porque no teníamos precisamente platea, sino gallinero. En fin, el caso es que llegamos, justo un minuto o dos antes de que empezara.

A la entrada de la Staatsoper habían montado estos puestos de Nintendo y Playmobil, pero no me dio tiempo a pararme :P.

WII

Dos observaciones notables:

La primera, que por una vez no tenía a la vista una marea de cabecillas blancas. La media de edad era mucho más baja de lo habitual, había muchos niños (con sus papás) y muchos adolescentes en grupitos con sus colegas. Normalmente lo que se escucha entre tus vecinos de fila son toses y carraspeos, y el ruido de desenvolver caramelos para la tos. En este caso no, eran las vibraciones de un móvil, el escribir mensajes, el hacerse gestos de los muchachos a las muchachas de tres filas más allá… En fin, lo nunca visto, ligoteos en la ópera xD.

La segunda, que estaba en el auditorio más internacional de los últimos tiempos. Detrás mía se oía hablar portugués, un poco a la derecha, inglés americano, en el descanso, italiano, a la salida, francés, y nosotros, españoles. Y claro, algún que otro alemán también había. Vaya batiburrillo.

Staatsoper

Y la representación… pues qué decir sobre ella… rwara, rwara, apenas podía concentrarme en la música con la de chorradas que estaban pasando en el escenario xD. En fin, la gente se reía mucho, así que concluyo que les parecería divertido (de las bromas en alemán me costaba un poco enterarme…). No es que esté en contra de las puestas en escena modernas, pero a veces uno se pregunta qué diantres está pasando y si realmente tiene algún sentido que las tres damas sean azafatas y la reina de la noche una borracha vestida de la Martirio. Hay puestas en escena que se salen de lo clásico y resultan muy muy atractivas; por ejemplo, me gusta esta idea, ahí sí que se puede decir "Ist es denn Wirklichkeit, was ich sah?". Por cierto, la mayoría de los aplausos fueron para la Reina de la Noche, cosa en parte natural, porque… ¿cómo se pueden hacer éstas cosas con la voz?