Hace siete meses, en Noviembre, estuvimos en Bamberg. Es una ciudad tan bonita que desde ese día quedó claro que teníamos que volver cuando hiciera mejor tiempo. Curiosamente, raro es el fin de semana en el que no hay tormenta. Al final, los pronósticos eran buenos el sábado pasado, y allí nos plantamos… sólo para ver caer este chaparrón nada más llegar:

Nota bene: la lluvia no suele salir en las fotos, así que el aguacero no fue cualquier cosa…

Por lo demás, a la media hora, y con un café de por medio, se despejó, y el resto del día fue muy pero que muy agradable (salvando un ataque de hipo agresivo :P).

Callejeamos como de costumbre por la ciudad, entramos otra vez a la catedral, tomamos unas cuántas cervezas ahumadas, nos sentamos en un Biergarten… todas esas cosas agradables que uno puede hacer cuando está en Alemania. Por ejemplo, éste es el patio interior de la Spezialbrauerei, una de las primeras que os encontraríais al caminar desde la estación al centro:

Spezialbrauerei

Como no es de recibo publicar las mismas fotos que la vez anterior, dejo aquí algunas vistas nuevas, a ver si algún indeciso (o indecisa, recalco) se anima a venir en verano…

Al fondo se ven las torres del Michaelsberg, un antiguo convento benedictino en lo alto de una colina. El jardín está detrás de la Residencia, muy cerca de la Catedral. Es un jardín barroco, para más señas, pequeñito, pero con unas buenas vistas sobre la ciudad, y muchas, muchas rosas.

Michaelberg desde el Rosengarten

Por cierto, todas las rosas estaban etiquetadas según su variedad; las había de todas las formas y colores, aunque la mayoría estaban un poco pochas, quizá por el chaparrón. Alguna que otra se salvaba:

Rosa en el Rosengarten

Ya sé que puse fotos de la Pequeña Venecia, pero es un sitio tan pintoresco, y aquel día de Noviembre estaba tan nublado, que creo que se merece otra oportunidad.

Klein Venedig

A todo esto, en Bamberg vivió E.T.A. Hoffmann, y eso para mí no es baladí. Cómo pudo escribir lo que escribió en una ciudad tan colorida y alegre, no me lo explico. Aunque, quién sabe si Bamberg sería tan alegre hace 200 años ;). Hoffmann y el gato Mur se merecerían un post aparte, pero ya que estamos, no pierdo nada por dejarlo aquí también:

Hoffman y el Gato Mur

Atención al pañuelo rosa que alguien le había atado al sombrero xD. 

Esto es todo por hoy. Algún día haré un post sobre la comida y sobre las (muy notables) Brauereien de Bamberg.