Últimamente no voy a ningún sitio, más que de mi piso a la FH, con alguna que otra incursión a la maravillosa biblioteca municipal de Heilbronn. Entre áridos apuntes en alemán sobre redes y/o economía, y bastante entretenimiento con Eclipse, esto que sigue es de lo más emocionante que pasa por mis días:
Es la placa que nos han dado para el proyecto de Embedded Systems, y con la que jugamos a programar un ATMega169, alias Butterfly, alias Mariposa.
Es decir, por una parte, programamos el ATMega169, utilizando como intermediaria la placa de ahí arriba, conectada al puerto serie del ordenador. Para ello utilizamos AVR Studio, y algún programa (C / Ensamblador) que trastee los puertos del cacharro en cuestión. Una vez que tiene su programa, la Mariposa es independiente, pues tiene alimentación propia, un LCD bastante grande, un joystick, un reproductor de sonidos bastante decente y un sensor de luz y temperatura. Todo ello en el tamaño de una tarjeta de crédito, y según nos han dicho, por tan sólo 20 euros.
Mi relación con ese cacharro es de amor-odio… aunque últimamente me gusta, sobre todo cuando las cosas parece que funcionan. Y desde luego, prefiero jugar a la electrónica que a sacar tendencias económicas de la empresa de turno… A veces incluso me dan ganas de seguir dedicándome a esto, aunque supongo que cuando termine este curso, se acabó, no volveré a tener un microcontrolador en las manos.
Al menos este "puente" (para vosotros, porque para mí no es tal) tengo visita :-). Al menos saldré a airearme un poco, espero.












