Me da la impresión de que esta semana es especial en el contexto de mi estancia aquí. Y hoy es miércoles, día central de la semana.

f'’(miércoles)=0.

En primer lugar, hay menos clases, y a lo largo de esta semana creo que se van a terminar la mayoría de las asignaturas; además hemos hecho ya dos exámenes finales, y con ello, dos asignaturas menos por las que preocuparse. Se acerca el ecuador de mi estancia aquí y pronto tendré datos para juzgar mi rendimiento… ésa es una afición muy mía.

En segundo lugar, tengo la firme esperanza de contar con algo seguro esta semana, en mi búsqueda del grial piso. La visita de hoy ha salido regular, porque me avisan la semana que viene… ¿y si me avisan para decirme que nanay? … Cruzo los dedos para que mañana una de las dos opciones me salga bien.

Y lo principal: ¡por fin ha llegado la nieve! Y para qué disimular, aquí a todos nos ha hecho ilusión, hasta a los propios alemanes, que llegaban hoy a la FH rebosantes de risas y buen humor. Esta mañana he escuchado además toda la variedad de saludos teutones: Grüß Gott, Moin Moin, Morgen y Servus.

Al llegar al primer cruce de mi calle y ver el panorama pensé que igual no llegaba y me quedaba como Jack Nicholson en El Resplandor… sí, qué tremendista ante una nevadita de nada :P. Era temprano y había estado nevando toda la noche, así que todavía nadie se había encargado de quitarla seriamente por las calles secundarias… la mía tenía unos 20-30cm, de un blanco inmaculado.

La primera nevada del año

He tardado un tercio más de lo habitual en llegar a la FH, pero claro, iba absorta y tan feliz, yo sola bajo la nieve, que seguía cayendo por cierto. Todo un espectáculo para una españolita del sur. 

Y yo que me vine pensando que esto iba a ser así desde finales de noviembre… me he pasado todos estos meses maldiciendo por haber llenado la maleta de jerseys de cuello alto -que, todo sea dicho, son inútiles aquí.

Al salir de clase de un examen, fuimos a comer al centro, a hacer fotos y pasear por el parque (el mismo que en Septiembre). Allí tuve una revelación estilo Brueghel…

Schnee!

Y mientras continúa la dichosa búsqueda de piso, dejo aquí la que supongo que será la última foto desde mi habitación con vistas al oeste.

Desde mi ventana (n-ésima versión)