Io son, io son felice…
¡Tengo piso! Por fin puse fin a uno de mis problemas, acaso el principal, de estos días. Al final me avisaron del número 4 para que el conjunto de los habitantes de "la casa" me dieran el visto bueno; y ahí estoy, me han aceptado, aún con mi penoso alemán. Son seis, y sólo una chica… no está mal el cambio, los ambientes en exceso femeninos tienden a enrarecerse. Hace tiempo que no lo compruebo, aquí en Alemania no he notado ese fenómeno… y en Informática no se da el caso ;-).
Al final me lo han dejado amueblado, eso es perfecto, la zona es buena, cerca de varias líneas de autobuses y de la FH. Aunque no tiene ningún supermercado enfrente, como tengo ahora, sí hay muuuucha variedad en menos de un kilómetro: Minimal, Lidl, Handelshof… Las cervezas del Aldi son una verdadera porquería, así que por ahí también me viene bien. La casa parece apañada, aunque mi habitación sea una celda… viva la vida austera. Los que podíais haber venido con estancia gratis… lo siento, habéis perdido una gran oportunidad, en mi nueva habitación no quepo ni yo. Pero yo sé que no habríais venido de todas formas :P.
A finales de febrero, toca mudanza.












